domingo, 6 de marzo de 2011

EL JUSTICIERO VUELVE


EL JUSTICIERO 2011, TERCERA TEMPORADA
MIERCOLES DE 12 A 14 POR RADIO GRÁFICA 89.3
O POR INTERNET CLIQUEANDO ACÁ( MOZILLA FIREFOX)

sábado, 25 de diciembre de 2010

Mi zanahoria se va

Un amigo de vehemencia refinada dice que la gente que nunca fisura no es de fiar. El que escabia y nunca vomita es de alguna manera un especulador, alguien que se pasa la vida midiendo con centímetros. Al que nunca viste arruinado en una fiesta es alguien que no se compromete con las noches. Un vendedor crónico de ilusiones.

O mucho peor. Un estafador.

O al menos te está por cagar.

Como el tipo que cigarrillo en mano izquierda le pide por favor a la kiosquera que le de caramelos masticables. O más bien “de los grandecitos esos”. “No esos cuadrados sino los que están a la izquierda”.

¿Los sugus? Pregunta la kiosquera.

Sí esos, responde áspero.

Llama a las golosinas por el genérico “caramelos masticables” y permanece impávido. Sólo altera levemente la comisura de los labios cuando escucha el nombre “ sugus ” . Y no es que tenga que hacer un escándalo cada vez que compra algo, sólo se trata de rasgos de humanidad o algo por el estilo.

Y quizás el desagrado tenga que ver con el que tipo tiene unos cuarenta años, es lo que suele llamarse un adulto y como uno está en la puerta no puede evitar preocuparse, mirá si me convierto en algo así. Mirá si la hago mal y paso a ser como el lomo del libro aquel que reza “ los hombres que no se enamoraban de las mujeres”, mirá si no distingo un sugus de un flin paff.

Franzt Fanon decía que la represión genera conciencia política, los gorilas aseguran que los montos tradujeron eso en “ cuanto peor mejor y por eso pasó lo que pasó”. Con el tipo este asqueroso comprando golosinas tomás conciencia del paso del tiempo, tenés suerte en encontrártelo y que te caigan ciertas fichas.

Otros recién se dan cuenta en la primavera. Cuando ven a los chicos del secundario que se toman los colectivos como locos para ir de pic nic mientras ellos están en la oficina naufragando en una docena de facturas porque “el veintiuno de septiembre cada uno trae algo rico y festejamos como si fuésemos una gran familia” Septiembre es como un equipo que sabe jugar la Copa Libertadores, tiene oficio, te pone la hinchada en contra y te gana con un gol de cabeza del zaguero central. Después se cierra bien atrás y olvidate.

O quizás tenés el culo de tomar el bondi para el lado equivocado. Aunque te avivás rápido. Y eso sólo te hace un poco menos mogólico pero cabe la posibilidad de que ese interín te sirva para entender. Es que pasa de las formas más imprevistas. Hay quienes incluso dicen que les sucedió viendo Toy Story sin volumen en un local Garbarino del centro.

Pero algunos no se dan cuenta nunca y cuando se quieren acordar la vida les pegó un pesto tremendo. Te van a decir que de algo hay que morir, que todo es más menos lo mismo, que da igual decir “mucho jeque y poco árabe” que “Más vale buen árabe que jeque por conocer.” o “Más vale árabe en mano que cien jeques volando” Entonces no te queda otra que darles la razón o acaso te vas a poner a tratar de convencerlos que no se están por morir. Si pasan la mayor parte del día tirados en la cama tapados por una colcha escuchando la radio y la alegría pasa porque el farmacéutico les anuncie que recibió de las rositas en cuatorcientos miligramos.

Un escalón antes están los que todavía tiene quince veinte años de vida útil y siguen militando. Aún empastillados meten brindis del sindicato, camisa violeta, acto en Junín y terminan el día con un cuarto helado: dos frutales y un dulce de leche de los pesados. Tienen todo para ser de los que piden las golosinas por el genérico pero hay que tener honestidad intelectual y blanquear que no lo sabemos. Hay que escucharlos porque son los que vivieron el peronismo, por historia; uno los respeta pero no porque sean cuadros, los cuadros están en otra cosa: los mataron o son gobierno. Y ahora nosotros nos debatimos entre la militancia free lance o una vida militante, los más drásticos afirman que la pregunta en realidad es si alguna vez fuimos militantes, la rosca universitaria es otra cosa.

Diciembre te va pegando cachetadas y pasa lo de siempre: dos viejas se agarran a trompadas en un ascensor de tribunales porque una ordenanza les cerró rápido la puerta en el tercer piso. Entonces, tomás un café en un bar de Talcahuano sólo para chorear un par de minutos de aire acondicionado, en la mesa de al lado tres cuarentonas mitad chetas mitad hippies hablan de una editorial independiente de literatura argentina y te hacen acordar a tu vieja hace un par de años.

Un par de semanas después vas a estar mudándote pero sólo lo vas a entender el 3 de enero cuando estés sólo de verdad en el chino de la vuelta dándote cuenta lo malo que sos comprando productos de limpieza.

Peero antes, pegás un feriado( ese el de Menem, el de la virgen) y lográs bajar un cambio. Ella toca el timbre de la casa de tus viejos y te da culpa, hace banda que no la ves. Pero la tiene clarísima y se encarga de que pasen un día increíble sin hacer nada. Al otro día te lo cruzás a Diego Skliar que te habla de los lunes feriados perfectos y opina “ así y todo, tampoco. ¿entonces? Nada” Y da en el clavo. Es el mismo pibe que te recomendó Jorge Teillier y “ Tedy” de Sallinger. La puta madre. Como te asusta el acierto de tu amigo le contás que estás haciendo radio, aunque a diferencia de él bancando el proyecto nacional y popular, claro. En eso aprovechás que Diego es de los mejores recomendadores que conociste y te despedís pidiéndole que te sugiera un tema de Gabriela Torres. El tango está bien en diciembre sólo si sos de los que no chivan de más.

Se termina el año y más que tango de fondo, suena en todas partes el temita ese de Dread Mar I, resulta raro ver a los porteros viejos de las oficinas del centro escuchando reggae. De todas maneras es un buen tema para fin de año. Al menos no es uno brasuca al estilo olha onda, buena onda. ¿Cómo era esa canción?

jueves, 16 de septiembre de 2010

Seminario de Pensamiento Decolonial en la Universidad de las Madres

Todos los miércoles de 19 a 21 en Irigoyen 1584
(Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo)
El programa mirálo acá



domingo, 1 de agosto de 2010

Final de Juego

" _ ¿Pero es verdad todo esto?
_ Algunas cosas, muchas no, la mayoría no.
_ Ah bueno. Igual a la larga la verdad no importa"



Muchos dicen que el año empieza después de Semana Santa. No estoy tan seguro de eso pero es obvio que arrancó cuando ves al rasta que atendía el hostel de Yavi corriendo un bondi por Paseo Colón y puteando porque no llegó.
Terminó el Campeonato del Mundo para Argentina. Es difícil escribir sobre los finales. Cuando quedás afuera de un mundial sólo se puede hablar de sensaciones. Tendría que estar prohibido opinar de lo que pasó hasta que tres semanas después.
La frase ” la vida sigue” fue pronunciada cada vez más fuerte a medida que Alemania nos encajaba otra pepa, honestamente esa afirmación no me genera ni empatía ni ira: es como la mierda misma. Por suerte teníamos fecha del torneo de fútbol esa misma tarde. Podíamos descargar: íbamos a jugarnos la vida. Pero nos olvidamos que no enfrentábamos a un combinado teutón relajado, sino a unos pibitos de José C Paz que parecían mucho más molestos por la eliminación de Argentina que nosotros. Nos pegaron un pesto tremendo. Dos derrotas en un día. Lo miré a Nico, el que juega de 3, para ir a comprar una Gatorade sabiendo que no había chance. Cuando arrancó el año juramos que sólo teníamos derecho a tomarla si se gana o empata. Agarré el bidón de agua tibia que da la organización, tomé varios sorbos largos y se lo pasé a él.
Después del partido estuve en lo de mi ex novia le devolví unos apuntes, nos dimos unos besos y tomamos mate. Hace rato que estamos en esa dinámica. Quizás debería profundizar, volver a ponerme de novio con una judía medio progre como ella, empezar a acostarme los viernes a las once y media, fumar menos porro y ayudar con la tarea a sus hermanos que van al secundario. En un momento llegaron los papás y me fui a casa.
Esa noche me quedé sólo viendo Casablanca y toqué fondo. Había subestimado el impacto de la eliminación de Argentina, el devenir de la película me encontró desprotegido e hizo conmigo lo que quiso. Y ahí nomás tuve la recaída. Le mandé un mail a“ ella”. Quizás influyó todas las veces que había leído referencias a Casablanca: “que Humphrey Bogart tal cosa, que Ingrid Bergman representa no se qué imaginario de esto otro” No podía dejar yo de escribir algo. Aparte la peli me emocionó bastante. Y Argentina se había quedado sin mundial, no nos olvidemos de eso.
El mail era pésimo lo admito. Pero como fue en caliente, cinco minutos después de ver la peli no pude darme cuenta: “ Todo bien. Pero recién vi Casablanca ” decía. Minimalista. Pero pésimo igual.
A las 24 horas se me activó esta gripe furibunda. Por un momento creí que fue un castigo por haber escrito algo tan pelotudo, pero cuando me enteré que Nico también estaba así me di cuenta que había sido el puto bidón de la organización del torneo. No quieren que ascendamos a la “D”, siempre lo supe.
A partir de entonces, tuve entre 39 y 40 grados durante cuatro días seguidos. Revuelto de huesos en mi cama, olor a enfermo, el termómetro que es importado de República Checa y la novedad de que quiero que mi mamá se quede en casa la mayor cantidad de tiempo posible. Recién ahora, quinto día, tengo 37 y medio y puedo escribir esto. Esta semana hice un master en relativismos: quedar afuera del mundial no es tan grave y tener 37 y medio es sentirse bien. Después de los 39 grados me siento tan libre como un negro después de abolida la esclavitud. Puedo escribir, ver películas e incluso hacerme tostadas con manteca y sal. Es fija que tengo la porcina pero el médico dice que “podría ser eventualmente pero que no cambia en nada”. Debe tener miedo que se genere caos social si hay un caso de gripe A en Belgrano. Todavía me atiendo con el pediatra de cuando era chico. Un pelado de lo más buena onda, me acuerdo cuando de nene me causaba gracia verle el cuero cabelludo cuando se agachaba para colocarme el estetoscopio. Desde que me estoy quedando pelado yo también, siento que el tipo se esfuerza más
Me siento un poco mejor, pero es como si hubiera pasado un quincena en un tiempo compartido en Treblinka. En la página del Ministerio de Salud dice que la gripe A también se la conoce como gripe “quiebrahuesos”. Como si fuera una “fataliti” del Mortal Kombat. Mañana va a ser el séptimo día sin salir de casa pero hay virus más largos. Por ejemplo, la conjuntitivitis viral parece que te deja KO veinte días.
Adorno se pregunta cómo es hacer filosofía después de Auschwitz,y yo no sé como será el año después de haber tenido la porcina. Pero tengo un certeza: cuando quedemos afuera de Brasil 2014, a la noche me alquilo E.T.